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Descripción

Autor: Torre Raúl Osvaldo
ISBN: 978-987-2358-72-3
Paginas: 462
Año de edición: 2020
Formato: Rústica
Editorial: Dos y una
Descripción: 

• Violencia doméstica.
• Niños víctimas de maltrato, abuso, homicidios y
prostitución infanto-juvenil.
• Ancianos.
• Víctimas de crímenes en diversidad de género.
• Cuando el victimario es víctima.
• Asistencia a la víctima.
• Ciberdelitos.

Uno de los problemas con los que tuvo que enfrentarse la
criminología, fue la aparición de la víctima en la escena de debate.
Para los representantes de algunas escuelas, el concepto de
delito puede seguir siendo cuestionado intelectualmente, pero
aparece ya más dudosa la noción del delito “sin víctima”.
En cualquier caso, la victimología que anteriormente se
manifestó en un tono moderado, ha adquirido a través de las últimas
décadas una nueva dimensión. Se trata de proteger a la víctima, pero
al mismo tiempo de analizar los hechos ya ocurridos, que no tienen la
posibilidad de retorno y mostrarlos como punto de inflexión para
procurar su irrepetibilidad en el futuro. A la vez se ha generado un
novedoso adjetivo: victimización. Y así aparecen ante nuestra visión
nuevas categorías: el “acoso” sexual, la restricción a la circulación
por las demandas sociales o el delito contra el medio ambiente.
Al mismo tiempo también surgen víctimas aun desde el mismo
flanco ofensor. La víctima de la farmacodependencia, es el propio
consumidor, la víctima del tráfico sexual entre adultos es la prostituta
misma, las víctimas de la pornografía son las personas expuestas, etc.
Debe analizarse que el criminal no puede ser separado de su
antagonista: la víctima, porque sin la existencia de ésta no hubiera
llegado a ser delincuente.
El admitir que el delincuente puede ser aislado de manera
absoluta de su víctima, hace que la profilaxis del delito repose sobre
bases totalmente erróneas. Es por tales razones que la víctima del
delito adquiere, por un lado, una singular personalidad con
características biológicas, psicológicas y sociales propias y por otro,
un papel indudablemente dinámico en su correlación con el
delincuente.
Como idea final, es posible analizar cómo la víctima propicia
situaciones ilícitas, como incrementa oportunidades para el
delincuente, o como precipita la comisión de crímenes, pero en esa
inteligencia, más allá del análisis académico, no se debe desposeer a
la víctima de su condición de sujeto ofendido